martes, 31 de mayo de 2011

Las paradojas del amor Giralt Torrente

Madrid, 31 may (EFE).- Para Marcos Giralt Torrente la escritura es su forma de relacionarse "con la realidad y con la vida", y a ella vuelve en su nuevo libro, "El final del amor", que contiene cuatro relatos sobre amores que naufragan, que no acaban de cuajar y que suscitan una profunda inquietud en el lector.
Con esta obra, Giralt Torrente (Madrid, 1968) ganó a finales de marzo el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, dotado con 50.000 euros, y en ella reflexiona sobre las paradojas del amor o la incomunicación que con tanta frecuencia da al traste con las relaciones amorosas.
Este escritor huye de "la literatura que proporciona certezas", porque lo que le estimula, afirmaba hoy en una entrevista con Efe, "es explorar lo incierto, lo vago, lo resbaladizo".
Y el terreno de la incertidumbre es el que pisa en este libro con el que regresó a la ficción tras "Tiempo de vida", una obra aclamada por la crítica y en la que recrea la relación que mantuvo con su padre, el pintor Juan Giralt.
El título original con el que se presentó al galardón, "Cuatro cuentos de amor invertebrado", lo cambió por "El final del amor", en parte porque el término "invertebrado" podía ser "una barrera" y porque, "así como es imposible concebir la vida sin la muerte, la amenaza de cualquier historia de amor es el final de esa relación".
En estos relatos, envueltos en una "atmósfera poderosa" y con un cierto halo de misterio, Giralt Torrente no habla solo de amores que suscitan recelos e inseguridades. También explora "ese territorio en el que ciertas familias se convierten en un peso sofocante para las criaturas que nacen en su seno", como sucede en "Cautivos", el segundo cuento.
La incomunicación, presente en las relaciones amorosas "y en las de cualquier tipo", sería el eje del primer relato, "Nos rodeaban palmeras"; la evocación de un amor adolescente nunca clausurado se recrea en "Joanna", y en "Última gota fría" un joven sufre las consecuencias de la separación de sus padres.
"Detrás de estos relatos alienta algo común a mi literatura: desvelar las relaciones de dependencia que se dan en los ámbitos más próximos. La familia me interesa particularmente porque en ella se dan todos los sentimientos que hay en el mundo pero más concentrados", afirma el escritor, uno de los autores españoles mejor valorados de su generación
Y añade: "No hay odio mayor que el que se produce entre un hijo y un padre, no hay traiciones mayores que las que se dan entre hermanos. Si quieres hacer un libro sobre el autoritarismo, lo mejor es utilizar a un padre, más que a un dictador", señala el autor, al que "siempre" le han interesado "las paradojas de las relaciones más próximas" y que son las que guían estos cuentos.
La anomalía "como motor de las relaciones amorosas" está presente en los relatos, según destacó el jurado el día del premio, pero Giralt Torrente precisaba hoy que "todas las relaciones son anómalas".
"Nos obligan desde fuera a pensar en cierto tipo de amor, en el amor romántico, pero ese no es el único amor. Se nos dice que las relaciones de pareja han de ser, para empezar, entre personas del mismo sexo; que deben estar encaminadas a la reproducción y que tiene que haber fidelidad: ¿En qué tabla de la ley está escrito eso?", se preguntaba el autor de "París" (Premio Herralde de Novela).
El amor, prosigue Giralt Torrente, "entraña renunciar a ciertas partes de ti mismo, saber pactar con el otro, asumir que el tiempo nos cambia y que a lo mejor, lejos de acercarnos, nos separa".
Publicado por Páginas de Espuma, "Al final del amor" tiene deudas con algunos de los autores de cuentos preferidos por Giralt, como Willa Cather y Alice Munro, de la misma forma que en libros de relatos anteriores le influyeron Borges y Cotázar.
Nieto del gran escritor Gonzalo Torrente Ballester, Giralt expresa "la admiración" que siente por su abuelo y lamenta que, tras su muerte, no se le preste en España la atención que merece.

lunes, 30 de mayo de 2011

Celebremos!!!!!



Felicitaciones a todas las señoras que compartiran y festejaran en Buenos Aires el 29 y 30 de junio el cumpleaños 125 de nuestra querida empresa . Las espero en el Luna Park !!!!!!

                                                                           Mariela Gamba ( gerente zonal 312)

domingo, 29 de mayo de 2011

Flores en el rio

Ya no quiero caricias sin piel
ni besos de ayer,ni abrazos vencidos.
Ya no quiero buscar un "te quiero"
en un casillero de objetos perdidos.

Ya no quiero temblar en enero
en pleno verano morirme de frio.
Ya no quiero alejarme algun tiempo,
despertar y caer al vacio.

Ya no quiero perder mi raiz,
preguntar:¿por que a mi?,¿lo tendrè merecido?
o enredarme en un sueño sin fin
donde deba morir para echarte al olvido.
Ya no quiero pensar en vivir y seguir deshojando
flores en el rio


                                                                                                  

sábado, 28 de mayo de 2011

Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio

 
NO TE HAGO FALTA
No te esfuerces por buscar alguna excusa
se bien que tienes que partir
cuanta prisa por llegar tienes ahora
hasta el sitio donde esperan ya por ti
Te agradezco los momentos que me diste,
no hace falta que te diga nada más
las palabras que tenia yo guardadas
seguirán por mucho tiempo solo en mi
Yo no te hago falta, eso ya lo se
ni ahora ni mañana siempre ha sido así

Te agradezco los momentos que me diste,
no hace falta que te diga nada más
las palabras que tenia yo guardadas
seguirán por mucho tiempo solo en mi
Yo no te hago falta, eso ya lo se
ni ahora ni mañana siempre ha sido así
tu no sientes nada, es triste saber
Yo no te hago falta, eso ya lo se
 
Ana Gabriel


                                                                                                             

sábado, 14 de mayo de 2011

Para tener en cuenta

Sentarnos a la mesa en familia, mínimo una vez a la semana y ojalá todos los días. No contestar teléfonos mientras comemos, para que los únicos ruidos que se escuchen sean los de nuestras voces.

Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia Saludarnos en los ascensores: saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día Decirnos que nos queremos: No puede ser que en nuestro país sea más fácil decirnos te odio que te quiero, y si digo que estoy profundamente enamorada es porque llevo poco tiempo. Ridiculizamos el amor de una manera preocupante.
Crear ambiente de hogar en nuestras casas: tiene que haber olor a comida,
cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas, independiente de los recursos, se están volviendo demasiado perfectas y parece que nadie puede vivir adentro.
Tener contacto con la naturaleza
Jugar, reírnos y darnos el tiempo de compartir con los abuelos: Imprimámosles las fotos para que las vean como a ellos les gusta y disfrutemos de su sabiduría. Obliguemos a nuestros hijos a compartir con ellos, así entenderán sus historias. Tratar de crecer en lo espiritual: La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia del nuevo siglo: la inteligencia espiritual.
Tratar de dosificar la tecnología: Para dar paso a la conversación, a los juegos "antiguos", a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.
Si logramos trabajar en estos puntos y nos comprometemos a
intentarlo, habremos decretado ser felices, lo cual no nos eximirá de los problemas, pero nos hará entender que la única diferencia entre alguien feliz y otro que no lo es no tiene que ver con las dificultades que tengamos, sino con la actitud con al cual enfrentemos lo que nos toca vivir